En todo caso ya tenemos datos preocupantes: el desempleo subió 1% en el mes de Octubre (esta cifra podría ser solo coyuntural pero es preocupante), y los depósitos en la cuenta única del Tesoro en el Banco Central han caído 1500 millones en 5 semanas!
Las medidas “anticrisis” se acaban de anunciar y todavía está por definir su aplicación real y alcance, pero trataremos de dar una valoración inicial (estoy preparando un análisis sobre las nuevas medidas: restricciones a la importación por ejemplo, que publicaré dentro de poco en el Blog).
Por un lado, las propuestas positivas giran en torno a: la reducción de aranceles a la importación de productos que no se producen en el Ecuador, moratoria del anticipo del pago del impuesto a la renta para el sector exportador, se darán líneas de crédito a través de
Por otro lado, hay temas que en nuestra opinión merecen mayor estudio:
Aumento a la salida de capitales (de 0.5% a 1%): la “lógica” detrás de esto es evitar que vengan capitales golondrina al Ecuador y sobretodo que no salgan los capitales ya existentes. Suena bien, pero en la práctica no hemos tenido muchos casos de capitales golondrina (irónicamente, ni los especuladores vienen a invertir en Ecuador). Entonces eso solo encarece las transferencias hacia el exterior. Otro tema en discusión es la creación de un impuesto al stock que los bancos mantienen en el exterior. Estas dos medidas están dirigidas a la banca, que mantiene fondos por 4000 millones de dólares, pues el Gobierno considera que deben traer el dinero para entregar más créditos. Nuevamente este es un tema que si no se hace con cuidado, puede generar más problemas que soluciones (un mínimo nivel de stock en el exterior es indispensable y sano… quizás 4000 es demasiado, ¿pero quién debe decidir cuánto es demasiado?).
Restricción a la importación: Calza como anillo al dedo en el momento actual para proteger a la industria nacional de la competencia extranjera y la devaluación de otras monedas frente al dólar, pero enfrentémoslo, este es un tema que el Gobierno viene barajando desde inicios del año pasado (es un asunto ideológico que incluso se plantea en la nueva constitución como parte del modelo de desarrollo “hacia adentro”). El ejemplo utilizado es el de los chocolates y caramelos que se importan en grandes cantidades a pesar de que tenemos una industria muy competitiva. Suena bien y fue una propuesta aplaudida por varios empresarios. Pero el tema no es tan sencillo.
La realidad es que hay una restricción a la importación de azúcar, por lo que los industriales (gaseosas, caramelos, chocolates, jugos, etc..), deben comprar el azúcar en el mercado interno a veces hasta un 100% más caro de lo que se vende a nivel internacional. Como es lógico esto impide que tengamos un producto terminado competitivo (a pesar de que empresas como Confiteca han hecho un muy buen trabajo, siguen siendo éxitos aislados), y por eso es que el producto importado llega al mercado ecuatoriano en gran cantidad. Es decir que esta medida es solo un parche de cortísimo plazo, que no soluciona el problema de fondo. No se está pensando en función de cadenas productivas (o clusters). Lo mismo podemos decir para el resto de restricciones a la importación… estamos atacando al síntoma no a la enfermedad.
Las tasas de interés ¿suben o bajan?: El Gobierno tiene un gran dilema entre manos, su política y línea ideológica, ha sido la de bajar las tasas de interés. Esto se lo ha tratado de hacer vía fórmulas que fijan las tasas permitidas (cuyo método de cálculo es todavía un misterio). La discusión de estos dos años ha girado en torno a lo peligrosa que es esa práctica, pues el resultado más prob,able sería la reducción de líneas de crédito que no serían rentables a un nivel de tasa bajo; el microcrédito por ejemplo, se presta a tasas altas, que según el Gobierno son “excesivas”, pero los costos que tienen los bancos por brindar ese servicio es caro, por lo que si los márgenes de rentabilidad no recuperan los costos, se tendrían que dejar de entregar microcréditos.
En su anuncio del 18 de Noviembre el Presidente Correa dijo (no es una traducción literal) que se estimulará el ahorro nacional, se bajarán las tasas de interés y se fomentará el crédito. Aquí viene el dilema, pues estas medidas son mutuamente excluyentes. Para fomentar el ahorro se debe subir la tasa de interés. Para fomentar el crédito se deben bajar las tasas. Como se ve, no se puede hacer las dos cosas al mismo tiempo ¿Qué es lo que se quiere en el fondo? ¿Y cómo hacer esto sin que se afecte la rentabilidad de la banca o se ponga en peligro la estabilidad de todo el sistema?
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