RESUMEN: Después de varios meses de sustos y rumores la dolarización ha vuelto a respirar, el fantasma se aleja aunque no desaparece. Así son las cosas en Ecuador. Un mes parece que estamos al borde del abismo, el siguiente ya nadie recuerda lo sucedido. El primer trimestre del año, estuvimos escalofriantemente cerca de la desdolarización y de lo único que se conversaba en todos los círculos era eso: ¿llegaremos al final del 2009 con nueva moneda? Pasado el primer semestre, la sensación que nos queda es que logramos dejar atrás lo peor, y la mayoría de conversaciones comienzan a girar en torno a la recuperación que vendrá.Este es un artículo que se acaba de publicar en América Economía.
Ojo a la cifras
En todo análisis de la dolarización en Ecuador hay dos cuentas que se deben revisar en forma constante: la Reserva Monetaria Internacional (RMI) y la Cuenta Única del Tesoro.
La RMI del Ecuador se compone de varios elementos pero en el fondo, lo más importante es entender que hay dinero que es de libre disponibilidad del Gobierno, y otros rubros que no le pertenecen. En definitiva, el dinero del Gobierno se registra en la cuenta del tesoro. Pero ojo, ese dinero no es adicional a lo que tiene presupuestado el Gobierno; ese dinero, es el realidad el espejo financiero del Presupuesto. No es dinero adicional, es la caja del Gobierno que contiene dinero para el flujo diario de las operaciones. Por eso es importante al mismo tiempo ver la RMI y la Cuenta del Tesoro para determinar si el aumento de esta última responde solo a una transferencia o un aumento real de dinero (sacar de un bolsillo para poner en el otro). En el caso de la RMI, después de la recompra de deuda de Bonos Global, el saldo a finales de junio era de 2649 millones, lo que significa una reducción de casi 3500 millones de dólares en un año. Si las expectativas de los ingresos petroleros fueran negativas deberíamos estar muy alarmados con ese dato, pero hoy por hoy, es un nivel de RMI manejable.
Por otro lado, está la Cuenta Única del Tesoro; entre 2007 y 2008 hay mucha variabilidad de la cuenta. Durante el año pasado llegó incluso a alcanzar la cifra histórica record de 2500 millones, lo cual lógicamente se consiguió con precio del petróleo también históricamente alto. En diciembre del año 2008, la cuenta del tesoro llegó a un punto muy bajo, 420 millones. Durante los primeros meses del año 2009 cuando ya se vio que la crisis era fuerte el Gobierno restringió los gastos y privilegio la liquidez, pero en junio volvimos a niveles cercanos a los 430 millones. El resultado es claro, a pesar de que han aumentado los ingresos petroleros en los últimos meses, las saldos siguen siendo bajos, eso solo confirma lo que ya sospechábamos el Gobierno ha retomado el gasto.
Las cifras son muy parecidas a las de unos meses atrás cuando pensábamos que la dolarización estaba seriamente comprometida, ¿qué hace que ahora haya más optimismo? En ese momento el petróleo llegó a venderse en 20 usd/barril, hoy bordea los 70 usd/barril. Eso cambia radicalmente el panorama. Y si lo que buscamos es interpretar qué es lo que estima el Gobierno ecuatoriano que puede pasar, queda claro que le está apostando a que el petróleo siga siendo la tabla de salvación. Una apuesta muy peligrosa, si vemos la historia reciente del mercado petrolero y su volatilidad.
Que suba -tanto- el petróleo no es -tan- bueno…
Decir eso es políticamente incorrecto en un país como el Ecuador donde dependemos -casi- exclusivamente del petróleo. Seamos más específicos: no es bueno que el petróleo se dispare por encima de los $100 dólares en el mercado internacional. Nouriel Roubini (apodado como el “gurú que predijo al crisis) en su conferencia dictada en Quito hace algunas semanas, mencionaba que hay una serie de investigaciones serias que señalan que la recesión mundial puede en parte haberse producido por precios de petróleo de $140. Las familias que ya estaban con problemas de deudas altas, tuvieron problemas en el pago de sus compras diarias como alimentos, energía y gasolina. Un barril de petróleo por encima de los $100, genera distorsiones económicas que un barril de $80 no genera. Y si el alza de precio ocurre en cuestión de un par de meses como sucedió el año pasado, los desequilibrios pueden derivar en crisis económicas. Por supuesto, nadie niega que el origen de la crisis haya estado en la burbuja del sector inmobiliario y financiero, pero no parece improbable pensar que un precio de petróleo alto puede haber contribuido en algo (o en mucho). ¿A dónde vamos con esta reflexión?
En general los expertos en proyecciones petroleras estiman que este año el precio podría estabilizarse en promedio de $70 por barril; como ese dato es un promedio anual, significa que el precio en ciertos momentos del año puede superar los $90. Entonces, si durante la recesión los precios suben tanto, imagine lo que puede pasar el 2010, que es cuando se espera que se retome un proceso de crecimiento más fuerte en la economía mundial. Sí, parecería que otra vez nos enrumbaremos hacia una escalada de precios del petróleo a finales de este año y principio del 2010.
¿Qué le conviene al Ecuador? Por más que ciertas personas crean que cuando hay crisis en los países ricos, se abre una oportunidad para los países pobres, está claro que no nos conviene que haya crisis en ninguna parte, peor en Estados Unidos o Europa. La prosperidad de los países desarrollados no inhibe la prosperidad de los países en desarrollo, la complementa (y viceversa). Entonces, un precio de petróleo superior a los $100 no parece conveniente. Ni siquiera para el Ecuador, porque a ese precio se generan presiones inflacionarias en el mundo, que encarecen nuestras importaciones tanto de alimentos como de derivados de petróleo.
Al Ecuador le conviene un barril de petróleo que a nivel internacional esté alrededor de los $75, para que nuestro petróleo se venda en un poco más de $60. Eso es bueno porque aleja definitivamente el fantasma de la desdolarización ya que el presupuesto 2009 estaría desfinanciado “solo” en cerca de 1000 millones y no en los 3000 millones de déficit que generaba un barril de $35. Hay otro elemento positivo de un precio de petróleo cercano a los $60-$70, que no nos da un precio superior a los $100: nos permite enfocarnos en seguir trabajando para desarrollar la producción local y la productividad, y evita que entremos en la locura del gasto del Gobierno que vivimos el año pasado. En definitiva, un precio de petróleo de $60-$70 nos empuja hacia delante, un precio de más de $100, aunque no parezca, retrasa más nuestro proceso de desarrollo.
Resulta muy difícil prever lo que pueda pasar con el precio del petróleo, un ambiente de tanta incertidumbre lo único seguro es pedir cautela en manejo fiscal. ¿Volveremos a cometer el mismo error de gastar hasta el último centavo cuando hay una bonanza petrolera? Seguiremos transitando por meses (quizás años) turbulentos para los que hay prepararse. Si bien ya no preocupa tanto la desdolarización, un tema muy delicado es la relación entre el Gobierno y el sistema financiero. De lado y lado, hay errores y posiciones radicales que nos acercan peligrosamente cerca de la inestabilidad financiera.
El futuro parece menos negro, pero no hay nada de qué celebrar. Estamos mejor que hace tres meses, por una simple y sencilla razón, el petróleo ha subido y se espera que crezca más. Nuestra fragilidad y total dependencia ante el petróleo se ha desnudado (una vez más). Si el precio está alto nos irá bien, si baja tendremos problemas, si se desploma desdolarizamos… así de cruda es la realidad cuando se depende del crudo.
3 comentarios:
A la dolarización se sabe cómo se entra pero no como se sale, es más, nunca se sale y es una camisa de fuerza, mientras los países vecinos no pierden su soberanía monetaria ni cambiaria y devalúan su moneda como forma de ser más competitivos, sin que sea la mejor opción, sin embargo es un arma o estrategia para ser más "competitivos", nosotros debemos serlo con esa camisa de fuerza, nunca saldremos de la dolarización a no ser que explote o se derrumbe por sí misma, más que la moneda lo que interesa es ser eficientes y competitivos, con cualquier moneda, la moneda no es un fin sino un medio, la dolarización no nos trajo el tan ansiado estado de bienestar y no fue la panacea ofrecida, sin embargo no se puede negar que sí ha existido cierto nivel de estabilidad, si se logra estimular al sector privado pero no a los oligopolios sino a todos, incluidos medianos productores, se puede salir, la idea es ser más productivos con una mejor reparto o redistribución de la riqueza, pero no se puede repartir lo que no se tiene, primero hay que generar dicha riqueza y en este sentido el sector público debe coordinar y dar el aval para que el sector privado haga su gestión sin interrumpirle.
Por mi lado siempre ha tratado de ser sensato con mis comentarios e investigaciones referentes a la dolarización, y nunca he dicho que sea una panacea. Es mas creo que no es lo ideal pues tal como usted dice tiene muchas restricciones de politica monetaria, pero en un país en el que hemos demostrado no ser capaces de administrar bien nuestra moneda, creo que era lo más adecuado para "ordenar la casa". Lo que no estoy de acuerdo es en la parte de "soberanía". Yo no crea que la soberanía esta dada por la monda que se usa, sino porque la capacidad de tomar deciones adecuadas en forma autonóma y con el objetivo de buscar lo mejor para los ecuatorianos. La soberanía mal entendida creo que es muy peligrosa porque lleva a esquema autoritarios tanto en lo social y politoc como en lo economico. Cuando estemos en bonanza y con buena estabilidad podremos quizas retomar el debate sobre salir o no la dolarización, mientras tanto hay que concentrarse en hacer todo para mejorar como usted buen dice la productividad. En ese campo no hemos hecho absolutamente nada y mas bien estamos retrocediendo.
SAludos,
Considero importante para análisis futuros sobre el destino de la dolarización, el investigar sobre la estrategia del gobierno (al menos la que hace pública) sobre este tema. En el Plan Nacional de Desarrollo de SENPLADES 2007-2010 en el objetivo 5, existía justamente una estrategia de "Generación de condiciones para garantizar la sostenibilidad de la dolarización", en el nuevo plan 2009-2013, todavía no se publican las estrategias, pero una de las políticas del objetivo 5 habla de "Fortalecer al Estado para ejercer soberanía financiera", y ya hemos visto lo que ha hecho este gobierno en nombre de la soberanía.....
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