
Una transcripción de la entrevista completa que me realizaron en LIDERES, sobre el tema del salario mínimo y el desempleo.
ENTREVISTA LÍDERES
JULIO JOSÉ PRADO
DIRECTOR DE INVESTIGACIÓN – IDE BUSINESS SCHOOL.
¿Qué condiciones económicas deben cumplirse para que pueda haber un aumento de salarios? O, en otras palabras, ¿desde el punto de vista macroeconómico, cuándo es recomendable hacer un aumento de salarios?
En términos generales, los salarios suben en la economía cuando hay crecimiento económico y estabilidad. Esto es totalmente coherente con la estrategia empresarial, no se pueden subir sueldos cuando hay crisis, porque durante las crisis lo que se busca es que la empresa sobreviva. Generalmente se piensa que las empresas nunca quieren aumentar sueldos, pero no es así. Las empresas sí lo hacen cuando quieren atraer o retener a sus mejores empleados, pero no solo depende de la voluntad empresarial, sino también del entorno económico. Ahí es cuando entra en juego lo que los economistas llamamos “productividad”, que es en donde se junta lo macro, lo micro, lo político, etc… Todo lo que es bueno y malo para un país se puede resumir en la productividad y eso es lo que finalmente va a determinar los sueldos y el nivel de vida de la gran mayoría de personas.
¿Se cumplen estas condiciones o requisitos ahora mismo en Ecuador?
Las remesas han caído, las exportaciones se desplomaron durante el primer semestre del año tanto en valor como en volumen, las importaciones de materias primas también han bajado y la economía decreció durante dos trimestres consecutivos, así que claramente este no es un buen momento para hacer aumentos de sueldos masivos. Ventajosamente el panorama para finales de este año y la primera mitad del 2010 es bastante mejor que el mencionado antes. Las empresas están saliendo adelante y sus resultados financieros irán mejorando, pero todavía las condiciones para un alza de sueldos no están dadas. Además, las altas tasas de subempleo y desempleo en el Ecuador, son un indicador de que no se están generando suficientes plazas de trabajo. A mí me parecería que tal como están las cosas, la discusión debería ser cómo crear nuevos puestos y no cómo subir los sueldos a los que ya tienen trabajo.
¿Qué efectos tendrá el anuncio del aumento salarial sobre la inflación y el empleo?
Esa pregunta es vital, pues no solo es importante el alza en sí, sino la expectativa que se genera con dicho anuncio. Los empresarios están muy preocupados, mientras que los empleados están contentos y a la expectativa de cuánto va a ser el alza. Es decir que una vez más estamos mandando señales muy diferentes al mercado y eso genera rumores, temores, y especulaciones.
¿Qué puede pasar si efectivamente sube el salario mínimo?
Todo depende de la magnitud del aumento. Se está hablando de equiparar los ingresos familiares con la canasta básica, lo cual significaría que el salario mínimo, debe pasar de $254 a $324 dólares mensuales. Eso representa un aumento de 27,7% en el salario, lo cual es extremadamente alto si lo compara con el aumento promedio anual desde el año 2001 que fue del 12%. Ese 27,7% estaría muy por encima de la inflación del 5% estimada para el próximo año y claramente muy por encima de la tasa de crecimiento de la economía (4% en el mejor de los casos). Sin duda, un aumento de ese estilo o superior, generaría más subempleo o desempleo.
¿Cómo se ha comportado el salario real en Ecuador, desde que dolarizó su economía?
Ha habido un aumento importante y constante del salario real. Eso se debe a dos cosas: el salario nominal ha crecido, y la inflación ha venido bajando. Por eso Yo decía antes que los salarios no solo dependen de la voluntad empresarial o del Gobierno, sino también y sobre todo del entorno económico. Por ejemplo, durante gran parte del año pasado hay una disminución del salario real en Ecuador, esto se debe a que la inflación creció fuertemente por efecto del alza del precio del petróleo en el mundo, y específicamente en el Ecuador debido al alto gasto público. Lo sucedido el año pasado, desmitifica el hecho de que más dinero en la economía es siempre bueno para gente.
¿La dolarización ha fortalecido o ha debilitado el salario de los ecuatorianos?
No queda la menor duda que la dolarización ha favorecido al poder adquisitivo de las familias, tanto por el aumento de los sueldos, cuanto por una menor inflación. Por eso es que hay un altísimo apoyo popular a la dolarización. Pero ojo, el esquema monetario es solo una pata de la economía, la macroeconómica. La dolarización, no hace nada por la parte microeconómica, pero ese el otro puntal esencial para que suban los sueldos, pues ahí es donde se genera la productividad empresarial. No haber trabajado en productividad significa, que no hemos eliminado los cuellos de botella existentes en nuestros mercados, ni mejorado la infraestructura, ni mejorado las aduanas, ni eliminado monopolios, ni mejorado las relaciones comerciales, etc, etc. Las empresas no pueden pagar mejores salarios si los costos de hacer negocios son altos.
7. ¿Cómo está el salario real de los ecuatorianos en relación con sus países vecinos (Colombia y Perú) y en relación con el resto de América Latina?
Las comparaciones son complejas por la metodología cambia, pero en Perú el salario mínimo está en 199 dólares y en Colombia está en 221 dólares. En Argentina y Venezuela supera los 350 dólares. En Chile acaba de subir de 294 a 324, (10%) que es el aumento más grande que se ha hecho desde el año 2000. Si el salario básico en Ecuador sube, como se lo ha anticipado estaría muy superior a los de nuestros dos vecinos, y casi a la par que Chile. Entonces la pregunta sería ¿nuestra economía es tan fuerte como la de Chile, Perú y Colombia? Yo me remito a decir que en ranking mundial de competitividad de este año, Chile está en el puesto #30, Colombia #69, Perú# 78 y Ecuador en puesto #105. Para tener salarios como en Chile, debemos tener una economía y unas empresas como las chilenas.
¿Qué se requiere hacer para que el salario nominal cubra la canasta mínima y que, a la vez, no cause distorsiones en la economía?
Primero la canasta básica no es una buena meta, porque si suben los sueldos en forma indiscriminada, la inflación va a subir, y a su vez la canasta básica será más inalcanzable, con lo cual ese es un objetivo irreal. Para responder a esta pregunta hay que entender que los sueldos son el resultado de una eficiente gestión empresarial, si a las empresas les va mejor, van a mejorar los sueldos para tratar de mantener a su mejor personal o van a abrir nuevos puestos. Visto así, la respuesta es lógica: hay que hacer que las empresas crezcan, sean rentables y productivas. Me refiero a que todas, desde la microempresa hasta la empresa más grande, son importantes para la economía ya sea como generadoras de riqueza o de empleo. Solo con entender eso, las políticas económicas y productivas serían más claras y efectivas.
¿Hay riesgo de que el incremento salarial finalmente se licue por efectos de un potencial aumento de la inflación?
No creo que el efecto de un aumento del salario básico sea un aumento de la inflación, porque el salario básico solo rige para sectores puntuales y el promedio de los sueldos en el Ecuador es más alto que el salario básico (aprox. 500 dólares mensuales), pero lo que sí me preocupa es que se dé un aumento del desempleo en sectores como la construcción, la agricultura, y la manufactura. Otro sector de alto riesgo puede ser el empleo doméstico, pues ahí las familias son incluso más sensibles que las empresas ante aumentos de sueldo. Un aumento del salario básico no tendría efecto sobre el desempleo si es que todo el aumento se puede trasladar al consumidor vía precios, pero eso es casi imposible en la mayoría de casos, por eso creo que el efecto negativo sería más bien por el lado del empleo.
¿Cree ud. que el Régimen está manejando la política salarial para obtener réditos políticos antes que económicos?
Creo que el Régimen tiene la buena intención de mejorar la calidad de vida de los ecuatorianos y mejorar los sueldos, que claramente son demasiado bajos. Eso es lo que todos queremos, pero hay que hacerlo de una forma que no comprometa ni a las empresas ni a los empleados. Es hora de los consensos.
¿Se requiere que el trabajador/empleado tenga una mayor productividad para que los salarios puedan subir?
Son varios temas que deben tomarse en cuenta, las condiciones del entorno, el tipo de empresa y el tipo de trabajador. Por supuesto, la productividad del trabajador es muy importante porque eso es lo que permite que la empresa pague mejores sueldos. En el Ecuador solo los trabajadores menos calificados reciben el salario básico, por ejemplo en la construcción los peones reciben el básico, pero un maestro calificado es mejor pagado y el maestro “mayor” gana bastante más que el mínimo legal. Todo está en la en la capacitación y calificación.
¿Cómo se alcanza esa mayor productividad del empleado?
La clave es la educación. Empezando desde lo más básico hasta lo más alto, todo el sistema educativo debe estar enfocado en la calidad. Está bien que en el Ecuador hayamos erradicado el analfabetismo, pero ese es un objetivo extremadamente básico. Para crear un país más desarrollado y próspero hay que tener educación y trabajadores especializados. El siguiente paso, es crear las condiciones para que un trabajador mejor calificado encuentre trabajo adecuado a su nivel de calificación, con un mejor salario que antes. Ahí es donde entra en juego la productividad empresarial y las condiciones del entorno económico. De nada sirve tener trabajadores calificados si no tenemos empresas productivas en Ecuador, porque sería una fuga de cerebros hacia otros países.
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28 septiembre 2009
"Mejor generemos mas empleo" - ENTREVISTA PARA LÍDERES
02 septiembre 2009
UNA VISIÓN DE LA ECONOMÍA 2010
Vamos cerrando el 2009 con más optimismo que con el que empezamos. Es momento de hacer una primera reflexión sobre la economía del Ecuador, y las nuevas medidas económicas que anunció el Gobierno. El 2010 será mejor pero los riesgos no se disipan. Lo invito a leer un primer análisis, que por supuesto profunidzaré más adelante.
Complejo escenario es el que hemos tenido este año. Los primeros tres meses parecía que nos encaminábamos hacia la debacle con una depresión mundial y una desdolarización en el Ecuador. Para tranquilidad de todos, esos dos escenarios se disiparon rápidamente durante el segundo trimestre. En nuestro país, como hemos mencionado en varios de nuestros profundos análisis en la Revista Perspectiva, estuvimos al borde del abismo cuando los recursos fiscales se desplomaron debido a la caída del petróleo y la economía real se frenó por la disminución de remesas y exportaciones.
Ahora nos encaminamos hacia el último trimestre del año, con menos pesimismo pero no sin temores. La incertidumbre ya no reposa tanto en la crisis mundial y sus efectos, pues parecería que ha pasado lo peor, sino más bien en la economía ecuatoriana y las nuevas medidas que anunció el Gobierno a finales de Agosto. ¿Por qué sorprenden y confunden dichas medidas? Porque justamente ahora que la economía mundial repunta, el petróleo supera los 60 USD/barril y los precios de nuestras exportaciones mejoran, el Gobierno decide apretar más las tuercas de las empresas privadas.
Si hay algo que se debe admitir y que ya todos deberíamos tener claro es que el Gobierno es muy coherente en sus medidas. Puede ser que a muchos nos parezca que son inadecuadas, pero van en la línea de la visión económica del Socialismo del SXXI:
1) Buscar todas las fuentes de financiamiento para mantener un gasto elevado.
2) Incentivar a la actividad privada (lo que puede significar reemplazar a la actividad privada en ciertos casos).
3) Frenar el consumo de bienes considerados suntuarios o innecesarios, especialmente los importados.
4) Fortalecer la demanda interna vía subsidios y bonos.
5) Utilizar todos los fondos de ahorro o inversión pues se considera que tener dinero guardado es ilógico en un país con tantas necesidades.
6) El mercado no funciona, por eso los empresarios abusan y especulan si es que no se los regula o controla.
Los puntos antes enumerados son los que rigen, ya sea en forma explícita o implícita, la política económica actual. Si asimilamos esa realidad y la proyectamos a futuro, podemos tener más claro cuál puede ser el panorama económico y evitar sobresaltos. Eso no quiere decir que ese sea el camino adecuado, simplemente decimos que teniendo en cuenta la visión económica del gobierno, podemos planificar mejor nuestras estrategias, sopesar los riesgos y las ventajas. ¿Ventajas? Por supuesto. Si bien en el largo plazo (hablamos de más de 4 años) una economía que vive y se acostumbra al gasto público no es viable, en el corto plazo (1 o 2 años), se abren oportunidades importantes en sectores donde el gasto aumenta, por ejemplo salud, educación, infraestructura, compras públicas, etc. Por eso es importante conocer cuanto antes el Presupuesto del Estado para el 2010 y definir dónde habrá más dinero y cómo la empresa privada puede aprovechar esos recursos.
Pero una estrategia de “juntarse al gasto público” no es tan sencilla como suena, pues hay que tener muy en cuenta los riesgos, que básicamente se resumen en lo siguiente ¿Hasta cuándo puede mantenerse ese ritmo de gasto? No es fácil responder en pocas líneas pero vamos a hacer el intento. El Gobierno ha definido que los gastos corrientes (principalmente sueldos) se financian con ingresos corrientes (impuestos), y que los gastos de capital (inversión en carreteras, etc) se financian con ingresos petroleros. Entonces, para mantener el gasto, el Gobierno necesita una combinación de dos cosas:
1) Un precio del petróleo alto. Dado el ritmo de gasto actual es significa que el WTI debe estar por encima de los $60 para estar “tranquilos”.
2) Una recaudación tributaria creciente o al menos estable. Eso implica que las ventas en el sector privado deben estar en crecimiento y que los costos producción deben ser bajos para que de esta forma las empresas y los consumidores puedan continuar tributando.
Analicemos estos dos puntos rápidamente:
Petróleo: Las estimaciones en este sector son complejas y los “expertos” han demostrado ser muy inexactos en sus proyecciones, pero siendo objetivos y viendo el desempeño reciente de los precios, podemos decir que nos esperan al menos unos seis meses de precios altos. ¿Por qué? Si los precios han subido desde abril cuando todavía estábamos en medio de la recesión mundial, es lógico pensar que durante lo que resta del año haya precios altos dado que China y Estados Unidos están comenzando a demandar otra vez. Para el Ecuador eso significa que el Gobierno va a tener más dinero para gasto, y no dudamos que todo o casi todo lo que llegue por esta vía, irá al gasto no al ahorro.
Impuestos: Aquí es donde la política fiscal se complica, pues se han anunciado más impuestos y aranceles. Estimábamos que dado que las condiciones internacionales estaban mejorando y el petróleo estaba alto, se buscaría más bien una reducción de impuestos, pero en términos generales la posición se ha radicalizado. Especialmente vemos con preocupación, el anuncio de un impuesto mínimo obligatorio basado en las ventas que se paga en forma anticipada y no se devuelve. Es preocupante porque significa más carga sobre empresas que ya tributan pero que por algún motivo tienen una rentabilidad negativa (eso puede deberse a muchas cosas no relacionadas con la corrupción). Si el Gobierno quiere evitar la evasión fiscal debe hacer una mejor gestión y cobrar a quienes evaden, no poner más tributos a quienes sí cumplen con sus obligaciones.
Resumiendo, el dinamismo económico durante los próximos meses (al menos hasta mediados de 2010), estará dado por el gasto del Gobierno. Habrá oportunidades mientras el gasto siga creciendo, lo cual parece ser el caso en el corto plazo. Si se producen presiones fiscales la economía perderá dinamismo, porque ahora no solo nos hemos vuelto adictos al petróleo sino también al gasto.
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